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Borrar esta discusión " Yo pienso que la
quiebra de Baninter constituye uno de los escándalos financieros más graves
del mundo, sino el peor, guardando las proporciones de la economía nacional y
sus repercusiones se sentirán ominosamente durante años sobre el cuerpo y el
alma de la nación, cuyas putrefacciones han quedado a la vista de todos –Juan
se pronunciaba en un tono muy serio y consternado.
— Desde el principio se produjo una tensión entre dos líneas: la técnica, integrada
básicamente por los funcionarios del Banco Central, que fueron siempre
conscientes de que era imposible ocultar la magnitud del escándalo y que
demandaba llegar hasta las últimas consecuencias – el periodista quería
contextualizar la situación por si en algo podía ayudar a la USAID a posicionarse
sobre el tema –. La otra la encarnaban elementos políticos que pretendían
arreglos por debajo de la mesa y hasta aprovechamiento del aparato mediático
involucrado. El haber solicitado la asistencia del Fondo Monetario Internacional
– FMI – y luego del Banco Interamericano de Desarrollo y del Banco Mundial
determinó que la balanza se inclinara para el lado técnico y se procediera a
develar el escándalo y a actuar judicialmente. el poder mediático era grande pero no pudo
encontrar eco ni respaldo, porque la estupefacción nacional era mayúscula ante
las dimensiones del escándalo financiero y el costo a pagar por la ciudadanía.
Pero los ejecutivos de Baninter eran reconocidos por todos los sectores de la
sociedad, a los que permeaban con donativos, patrocinios y atenciones que
para algunos observadores siempre fueron desproporcionados y sospechosos.
Pudieron obtener la complicidad, la colaboración o el silencio de funcionarios
de tres gobiernos, incluyendo a presidentes, de jerarcas militares, policiales y
religiosos, líderes políticos y legisladores, comentaristas de televisión y
periodistas y dirigentes de entidades sociales de diversas índoles. Era un
desastre total. Ahora pagaremos las consecuencias. República Dominicana ha sido testigo del destape más obsceno de
corrupción pública y privada de toda su historia, al develarse el más grande
sistema establecido para corromper a funcionarios, políticos, militares y líderes
de la opinión pública. Las acciones fraudulentas fueron posibles, por la
complicidad de los funcionarios del Banco Central, de la Superintendencia de
Bancos y de las autoridades políticas que durante 14 años ocuparon las
posiciones más relevantes en el Palacio Nacional –también Fausto hablaba con
mucha indignación. Todos los asistentes parecían chocados por la magnitud del
escándalo. Pero es bueno señalar que el fraude fue posible también por la complicidad del
sistema político. El dinero que se manejó y se distribuyó entre partidos
políticos, campañas electorales, legisladores, militares, periodistas, funcionarios
del gobierno y los regalos que se hicieron vía tarjetas de crédito que portaba
mucha gente, eso corrompió en sus entrañas al Estado, a los partidos y sus
líderes, a los funcionarios, a las iglesias, y a la intelectualidad y eso hizo posible
el ocultamiento de la más grande conspiración económica contra el país. Lo que ha pasado con
nosotros, los periodistas y con los demás sectores, también es vergonzante y
nos pone a reflexionar. Mira esta carta de fecha 17 de julio del 2001 – Ernesto
sacó unas fotocopias y mostró a los presentes – es una orden para entregar una
jepeta Lexus color negro del año 2001 (o sea nueva, de caja) a la periodista
Asela María Lamarche con el dinero de Baninter. Así le salió su Matrícula
No.1874044 de fecha 24 de julio del mismo año, con la Placa GB‐N712 a
nombre de la señora Asela María Lamarche Pérez. Novecientos cincuenta mil
pesos de ustedes y míos son regalados a una comunicadora “objetiva e
imparcial” que defendió con uñas y dientes a Ramoncito, hasta que el Banco
Central le mostró los documentos que tenían en sus manos y la amenazó con
quitarle el vehículo. Entonces publicó un espacio pagado acabando a su antiguo
admirado y exageradamente lisonjeado. Pero ese es uno de los casos menos
bochornosos, si se mide en cuantía. Son muchos los comunicadores que están
comprometidos con esta barbarie... Juan TH tenía una deuda sin pagar de RD$7
Millones y medio de pesos. El caso de Julito Hazím se sale de todos los
parámetros. Los altos militares recibían prebendas, la alta cúpula de la iglesia
católica andaba con tarjetas de Baninter que se borraban, nuestros políticos
daban asco... "
Freddy Aguasvivas - TODAS LAS POSIBILIDADES